Interpreta tu constancia gratis y sin enseñársela a nadie
Suéltala aquí y la lee tu propio navegador: tus semanas, qué ley te rige, los huecos de tu historial y hasta cuándo conservas derechos. El archivo no se sube a ningún lado y nosotros no lo vemos.
Actualizado el
Tu constancia
Por qué este archivo no sale de tu navegador
Tu constancia trae tu nombre, tu CURP, tu número de seguridad social y tu historia laboral completa. Con la CURP y el NSS se entra al propio sistema del IMSS: no son datos cualquiera.
Por eso esta herramienta no tiene subida. No hay un servidor que reciba el archivo, no hay una base donde quede, y no hay nada que podamos entregarle a nadie porque nunca lo tuvimos. Todo el trabajo lo hace tu propio navegador.
Y puedes comprobarlo: desconecta internet después de que cargue esta página y suelta el archivo. Funciona igual.
Lo único que sí nos llega
Cuando terminas de usarla, la herramienta nos manda si pudo leer tu constancia o no. Es una lista de casillas: si encontró el encabezado, si encontró la firma electrónica, si encontró el bloque de tu historia laboral, y cuántos periodos vio, redondeado.
Para qué sirve: esta herramienta lee un documento que hace el IMSS, y el IMSS puede cambiarle el formato cualquier día. Si eso pasa, la página va a seguir abriendo igual y va a dejar de servir, y sin esas casillas no nos enteraríamos hasta que alguien nos lo dijera. Con ellas, nos llega un aviso el mismo día y lo arreglamos.
Lo que no viaja: tu archivo, tu nombre, tu CURP, tu NSS, tus patrones, tus fechas, tus salarios y tu total de semanas. Ni siquiera un fragmento del texto del documento. Está escrito así de estricto en el programa que lo recibe: sólo acepta casillas y números y descarta cualquier otra cosa, aunque se la manden. El aviso de privacidad, completo.
Cómo lo hacen las herramientas que cobran por esto
Leen el mismo PDF. La diferencia está en por dónde pasa tu archivo.
| Herramientas de pago del nicho | Este lector | |
|---|---|---|
| Dónde se procesa el PDF | En su servidor: te piden subir el archivo, y sus avisos hablan de lo que hacen con él una vez recibido | En tu navegador. No hay subida: nunca lo recibimos |
| Qué les llega de ti | El documento completo: nombre, CURP, NSS, patrones, fechas y salarios | Unas casillas de si pudimos leerlo, sin una sola palabra del documento |
| Qué cuesta | Una lectura básica gratis y el resto de pago, con registro | Nada, sin registro |
| Qué prometen del salario | Reconstruir tu promedio de las últimas 250 semanas a partir del PDF | Decirte de frente que este documento no trae los salarios por periodo, así que ese promedio no sale de aquí |
Lo que saca de tu constancia
- 1
Tu total de semanas, leído de donde no se equivoca
La constancia trae el total en dos lugares: un recuadro en la primera página y un campo dentro de la firma electrónica de la última. Leemos el de la firma, que es un campo delimitado, y usamos el recuadro como verificación. Si los dos no coinciden no te mostramos un número: te decimos que nuestra lectura falló.
- 2
Qué ley te rige
De la fecha de alta más antigua de tu historial. Es el dato del que cuelga todo lo demás y casi nadie sabe dónde mirarlo. Por qué esa fecha lo decide.
- 3
Si ya te alcanza
Compara tu total contra el requisito de 2026, que son 875 semanas con la Ley de 1997 y 500 con la de 1973.
- 4
Los huecos de tu historia laboral
Marca el tiempo entre una baja y la siguiente alta, que es el que no suma semanas. Verlo en línea de tiempo explica de un vistazo por qué el total es menor de lo que uno esperaba.
- 5
Hasta cuándo conservas derechos
Desde tu última baja registrada, con el método y el redondeo que usa el propio Instituto. Qué significa ese plazo.
Treinta patrones caben en una pantalla
Una vida laboral entera puede traer treinta o cuarenta periodos, y entre ellos otros tantos huecos. Listarlos uno debajo del otro da una página interminable en la que la fecha que importa, tu última baja, queda al final de todo.
Por eso el lector hace dos cosas. Arriba pinta una franja con un cuadro por año, sombreado cuando hubo algún periodo registrado en ese año: de un vistazo se ve dónde estuvieron los años sin cotizar. Esa franja marca presencia, no cuenta semanas: los días que salen de las altas y las bajas no son las semanas de la constancia, y para eso está el total.
Y cuando los periodos son muchos, los agrupa por década, con la más reciente abierta, porque de la última baja sale tu conservación de derechos. Las otras se despliegan con un clic. No se esconde ningún dato: cada periodo sigue ahí, con su alta, su baja y el hueco hasta el siguiente.
Con esta constancia no se puede calcular tu pensión
Vale la pena decirlo fuerte porque hay herramientas que prometen lo contrario. El monto de una pensión de Ley 73 sale del promedio de tus últimas 250 semanas de salario, y para eso hacen falta los salarios por periodo.
La constancia da un solo salario por patrón, y el propio documento lo aclara al pie: «Valor del último salario base de cotización diario en pesos.» O sea el último, no el histórico. Con eso no se puede reconstruir un promedio.
Lo comprobamos leyendo una constancia real, no una guía. Qué documento sí trae los salarios · La calculadora, si ya tienes tu promedio.
Las tres razones por las que puede fallar
| Qué pasa | Por qué | Qué hacer |
|---|---|---|
| Dice que el PDF no trae texto | Tu constancia está escaneada o fotografiada, así que es una imagen | Descarga una nueva del sistema: ésa sí trae texto |
| Dice que no es una constancia | El archivo es otro documento, o el formato cambió | Comprueba que sea el PDF que te mandó el IMSS, no un resumen ni una captura |
| Dice que tu navegador no puede | Usa una función que los navegadores traen desde 2023 | Prueba desde otro dispositivo o actualiza el navegador |
Preguntas frecuentes
¿Suben mi constancia a algún servidor?
Lo único que sí nos llega es un diagnóstico de si pudimos leerlo: unas casillas de qué partes del documento encontramos y cuáles no. Sirve para enterarnos si el IMSS cambia el formato de la constancia y la herramienta deja de funcionar. No viaja tu archivo, ni una sola palabra de lo que dice, ni tu total de semanas.